Documento Base

DOCUMENTO BASE
Elaboración colectiva
Enero de 2017

1. Presentación
Feministas de 16 entidades del país hacemos un llamado a la articulación nacional, en donde coincidamos diferentes expresiones de los feminismos en México. Nos interesa entretejer puntos de encuentro y trazar vías de acción desde nosotras, a la largo del territorio nacional.
Convocamos a una alianza plural, diversa, a través del Frente Feminista Nacional (FFN), el cual ha sido resultado de las sinergias feministas y de los retos que implican construir una fuerza política feminista nacional, con capacidad de incidir para el avance y defensa de los derechos humanos de las mujeres, evitar retrocesos y construir una democracia feminista en todas las dimensiones de la vida. La situación actual nos convoca a unir esfuerzos para articularnos a través de una organización amplia, para dar voz y rostro a las distintas expresiones de los feminismos en México.
Nuestro punto de partida es el reconocimiento a nuestras ancestras en los grandes acontecimientos, a través de la organización, las luchas sindicales, magisteriales, las sufragistas y por la defensa de nuestro territorio, así como reconocer el valor de las actividades de las mujeres en la vida cotidiana.
Valoramos las contribuciones de las distintas formas de lucha, alianzas, redes, coaliciones, frentes y movimientos, para reivindicar los derechos humanos de las mujeres que se dieron a partir del siglo pasado. Desde las grandes organizaciones gremiales, que siguieron a los dos congresos feministas de 1916, construidas al calor de las luchas sociales de la postrevolución e industrialización del país, hasta la formación de grupos de mujeres y feministas a fines de los años 70 y 80 y su intervención en diversos espacios y articulaciones con otros movimientos a partir de los últimos 30 años.
Reconocemos la contribución de los grupos pioneros de los años 70, que cuestionaron el patriarcado, el sexismo, androcentrismo, la opresión y subordinación de las mujeres.
Retomamos la solidaridad y aportes de los grupos feministas en las luchas urbanas, sociales, políticas, campesinas, indígenas, lesbofeministas, afromexicanas, de la diversidad sexual, en la academia, las políticas públicas, los espacios autónomos, la construcción de leyes, los medios de comunicación, la intervención en plataformas internacionales, en la presión para que el Estado asuma los tratados, convenios y acuerdos que los obligan a tomar medidas para erradicar la discriminación, violencia y desigualdad social contra las mujeres.
Valoramos los esfuerzos nacionales, regionales e internacionales en la articulación feminista, a través de los encuentros, redes y foros autónomos feministas, como respuesta a los intentos por parte de grupos conservadores, de derecha, de las jerarquías católicas y de otras religiones, de dar marcha atrás a las conquistas.
Reconocemos el esfuerzo de las feministas que, desde cada entidad, ciudad y comunidad, han construido a través de movilizaciones y protestas para denunciar la violencia contra las mujeres y dar a conocer las principales problemáticas locales, muchas veces invisibles ante la mirada nacional e internacional.
Respaldamos los avances que desde todos esos espacios han contribuido a la discusión colectiva sobre la condición y posición de las mujeres y a los logros que se reflejan en el reconocimiento de nuestras demandas.
2. Antecedentes
En el marco del XI Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe (EFLC), en 2009, en la Ciudad de México, 50 feministas provenientes de diversas corrientes y redes en el país, convocamos a un Conversatorio Feminista, el 28 de febrero del mismo año, al cual asistieron cerca de 200 feministas de 17 entidades del país.
En este conversatorio, se identificaron aportaciones de los feminismos a la sociedad y el trabajo de interlocución en las esferas locales, naciones e internacionales, así como causas urgentes de atender; entre ellas, impulsar la organización y articulación nacional del movimiento feminista y sus diversas expresiones, la descentralización de las acciones y el fortalecimiento del feminismo en las entidades federativas, con el fin de potenciarnos como fuerza política nacional.
Como resultado del XI EFLC y del Conversatorio Feminista 28 de febrero, se convocó al Octavo Encuentro Nacional Feminista, en 2010, en Zacatecas, con la participación de más de 1300 mujeres. La reflexión y articulación feminista continuó con el Noveno Encuentro Nacional Feminista, en 2013, en Jalisco, donde se congregaron 1400 mujeres de todo el territorio nacional.
Para dar continuidad a los resolutivos de los encuentros, un grupo de feministas construimos un informe alterno, ciudadano, como contraparte al que el gobierno mexicano elaboró con motivo de los 20 años de la Plataforma de Acción de la IV Conferencia Internacional de la Mujer. En dicho informe participaron más de 140 organizaciones e instituciones académicas de 18 entidades, en un proceso de elaboración colectiva inédito.
El Informe Nacional Alterno Beijing +20 (IA Nacional B+20) se presentó en la sede del Senado de la República, el 4 de marzo de 2015. En ese acto, se leyó una declaración política en la que se dejó clara una postura feminista para incidir en las políticas públicas, en la rendición de cuentas y ser interlocutoras con los gobiernos, desde una mirada crítica.
El documento ejecutivo del informe alterno se entregó a ONU Mujeres, en el 59 período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU, llevado a cabo en marzo de 2015, en Nueva York, sede del organismo multilateral.
En el diálogo de intercambio con la delegación oficial mexicana ante Naciones Unidas y el grupo de las organizaciones de la sociedad civil que elaboramos el IA Nacional B+20, acordamos realizar Mesas de trabajo permanentes en el ámbito municipal, estatal y nacional, para dar seguimiento al cumplimiento de la Plataforma de Acción y de otros instrumentos internacionales para la igualdad de género, como la Convención para la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer Belém do Para y las leyes nacionales en materia de derechos humanos de las mujeres.
El IA Nacional B+20 fue publicado por la Cámara de Diputados en 2016, en tanto que el informe alterno de la Ciudad de México fue editado por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Las entidades participantes han publicado, por igual, sus informes correspondientes, además de los que están en proceso.
Este proceso de articulación continuó para dar seguimiento a las agendas feministas, resultado de esos balances, e incidir en políticas públicas, a través de reuniones nacionales, durante 2015 y 2016 y un Conversatorio Feminista para conmemorar el Centenario del Primer Congreso Feminista de Yucatán, en 2016. Además de foros, reuniones y acciones de incidencia en las entidades involucradas.
En los debates, se consideró la propuesta de varias feministas de integrar un frente feminista nacional, como una fuerza política que hiciera frente a los viejos y nuevos retos de las mujeres, retomando los esfuerzos anteriores y respetando las alianzas y acuerdos con otros movimientos sociales.
La articulación y el fortalecimiento de conocimientos y habilidades de incidencia de las integrantes del FFN, han sido propósitos que hemos concretado en acciones de capacitación y reuniones de reflexión sobre diversas temáticas, en las cuales han participado feministas de 17 entidades: Baja California Sur, Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Puebla, Querétaro, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas.

3. Algunos temas de la agenda feminista
Si bien reconocemos los avances institucionales y legislativos en México relacionados con los derechos humanos de las mujeres, existen demandas pendientes de resolver por parte del Estado mexicano. Las deudas se presentan en todos los ámbitos de la vida de las mujeres, pero particularmente se observan en el aumento de las diversas formas de violencia de género y feminicida, incluyendo la violencia estructural reflejada en la privatización de servicios y bienes comunes, con el consecuente incremento de las desigualdades y la pobreza .
El balance hecho en el Informe Nacional Alterno Beijing +20, señala que las luchas feministas y sus causas, siguen vigentes y otras más se han agregado como resultado del modelo económico privatizador, extractivista y neoliberal. La reflexión y el análisis sobre las nuevas y viejas problemáticas se han enriquecido con las teorías feministas, que plantean paradigmas más incluyentes a contracorriente de la democracia formal.
En el siglo XXI las exigencias para eliminar los ejes de opresión y subordinación de las mujeres relacionadas con el control del cuerpo y la sexualidad, continúan siendo uno de los principales desafíos de los feminismos.
Entre nuestras principales demandas están la libertad, la autonomía y autodeterminación de las mujeres, la defensa del Estado laico, los derechos sexuales y reproductivos, incluida la interrupción legal, informada y gratuita del embarazo, así como el reconocimiento y respeto a la libre orientación y preferencia sexual, en el marco de los derechos humanos. Esta agenda cobra relevancia frente a los retrocesos ocurridos en 18 entidades del país, con la aprobación de contrarreformas para penalizar aún más el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo.
La presencia permanente de movimientos feministas y de mujeres como actoras políticas y la reflexión teórica, contribuyen a visibilizar las injusticias sociales y de género, entrelazadas con injusticias de clase, económicas, políticas, étnicas, entre otras. Asimismo, esta presencia activa favorece la instrumentación de los objetivos y postulados establecidos en las normas internacionales y nacionales, referidos a los derechos humanos de las mujeres. Uno de los retos que se nos presenta es vigilar su cumplimiento por parte de los poderes del estado, a quienes les compete instrumentar políticas, asignar presupuestos y establecer acciones para el avance de los derechos de las mujeres.

Nos interesa que las mujeres ejerzan su ciudadanía plena, y se asuman sujetas de derechos y actoras de su propio destino, para evitar que sigan siendo consideradas objetos, beneficiarias pasivas, e incluso clientelas electorales de las políticas y programas gubernamentales.
Aunque se ha logrado un marco jurídico que reconoce y protege los derechos humanos de las mujeres, no ha sido suficiente para erradicar las múltiples formas y tipos de violencia que vivimos cotidianamente las mujeres. Estas violencias se agravan en los casos de trata y tortura sexual ; por otro lado, la violencia política de género, paradójicamente es más visible a partir de una mayor presencia de las mujeres en la vida política y en los procesos para lograr la paridad vertical y horizontal en la representación política formal y en la administración gubernamental.
La incapacidad para la administración de justicia se agudiza con la entrada en vigor del Nuevo Sistema de Justicia Penal. La débil preparación de las autoridades para tratar a las víctimas, traducida en violencia institucional y las escasas sentencias contra agresores, el aumento de las desapariciones forzadas de mujeres, particularmente en el Estado de México, con mayor número de casos, son temas que nos preocupan y que reflejan retrocesos e incumplimiento a las recomendaciones del Comité de la Cedaw, y del Mecanismo de seguimiento de la Convención de Belem Do Pará.
Otra dimensión de la violencia se refleja en el incremento sistemático y permanente de los ataques contra las mujeres periodistas.
El año 2010 México fue declarado por la Organización de Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos como el país más peligroso para ejercer el periodismo en América Latina y el segundo en el mundo. De 2002 a 2014, La organización Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC) documentó 251 casos entre los que se incluyen 11 casos de feminicidio; y el problema de la trata de personas que se agudiza en algunas ciudades como Tlaxcala, Acapulco, Ciudad Juárez, Cancún, entre otras.
La necesidad de incrementar los presupuestos para la igualdad de género y que permitan el avance de los derechos de las mujeres. Garantizar los derechos económicos; el acceso, uso y control de los recursos, los derechos laborales de las trabajadoras en general y en particular de las trabajadoras del hogar , son asuntos pendientes. Así como la participación plena de las mujeres en la toma de decisiones en el ámbito económico, político y social del país.
Se hace imprescindible una visión integral de las políticas de gobierno para las mujeres, donde se visibilice la diversidad de mujeres: por orientación sexual, mujeres migrantes, mujeres con discapacidad, niñas y adolescentes, mujeres rurales, indígenas, afromexicanas, adultas mayores, mujeres de base territorial; transversalizando un enfoque de derechos humanos aplicando la interseccionalidad en las acciones gubernamentales. Sigue siendo importante crear vínculos de acción y análisis entre los diferentes instrumentos internacionales de derechos humanos, como la CEDAW y Belem Do Pará, con otros mecanismos que abordan procesos sociales como la migración forzada, el empobrecimiento de grandes sectores de la población, los procesos de destrucción y degradación ecológica ambiental, y la construcción social de riesgos de desastres, entre otras.
Consideramos necesaria la participación de las mujeres en ejercicios de contralorías ciudadanas, en la planeación, programación, seguimiento, monitoreo, evaluación y resultados de las políticas, y la asignación de presupuestos públicos, que permitan garantizar la realización del buen vivir y la igualdad sustantiva.

Así como revertir los daños de las reformas estructurales a la soberanía nacional y local, al permitir y fomentar la privatización de los bienes comunes, en detrimento de la calidad de vida de mujeres y hombres.
Con el propósito de conformar una articulación feminista y una fuerza política nacional manifestamos los siguientes principios éticos y objetivos estratégicos:

4. Principios
Los principios éticos que hacen posible reconocernos, encontrarnos, nombrarnos, rememorarnos, se basan en estar de acuerdo a título individual y en practicar en colectivo una ética feminista que incluyan lo siguientes aspectos:

Nos comprometemos desde lo personal, lo colectivo y social a la defensa de nuestro país y su soberanía nacional para el bien común de todas las mujeres y las niñas en todas las etapas de su vida y circunstancias.

a) Nos identificamos como feministas que actuamos en diversos espacios y nos articulamos en contra de la opresión, subordinación, explotación de las mujeres, así como contra la violencia, discriminación y desigualdad social.

b) Reivindicamos la libre orientación y preferencia sexual en el marco de los DDHH, los derechos sexuales y reproductivos; el derecho a la interrupción legal del embarazo, como un derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo en un Estado laico.

c) Reivindicamos la mismidad. Cada mujer habla y se representa a sí misma. No es objeto ni medio de poder para otras personas.

d) Nos unimos desde la sororidad y affidamento, al confiar en la otra y respetarnos para compartir, crear, construir y avanzar por la vida y la libertad de las mujeres.

e) Reconocemos, desde la autonomía, la diversidad y pluralidad de los diversos feminismos que favorezcan la construcción de alianzas con otras expresiones políticas -no partidistas- y sociales, tanto locales como nacionales e internacionales.

Con estos principios, buscamos la consecución de nuestros objetivos.

5. Objetivos del FFN

a. Construir una fuerza política nacional feminista articulada, encaminada a la progresiva erradicación de los ejes de opresión del patriarcado.
b. Construir Pactos sororales, mediante la articulación, vinculación y alianzas locales, nacionales e internacionales con las diversas expresiones de los movimientos feministas y otros afines de forma coyuntural.
c. Fortalecer el ejercicio de la ciudadanía plena, activa e informada encaminada al empoderamiento, liderazgo y autonomía de las mujeres.
d. Demandar y vigilar el cumplimiento y goce de los derechos de las mujeres con justicia, inclusión, desde un enfoque intercultural, inter-generacional e inter-intragéneros.
e. Visibilizar, denunciar y erradicar las violaciones de los derechos humanos de las mujeres en todas las etapas de su vida y circunstancias.
f. Incidir con una agenda feminista en las políticas públicas en el ámbito federal, estatal y municipal y en los poderes ejecutivo legislativo y judicial.
g. Exigir la transversalidad de la perspectiva para la igualdad de género en todas las políticas públicas y presupuestos, con recursos suficientes, progresivos, que aseguren procesos de transparencia, rendición de cuentas, y sean descolonizantes.
h. Dar seguimiento al cumplimiento por parte del Estado mexicano de los derechos humanos de las mujeres, establecidos en el marco legal, internacional y nacional, así como en los ámbitos estatal y municipal.

i. Incidir con una agenda feminista en la protección del medio ambiente y la exigencia para detener el modelo privatizador y extractivista neoliberal.

6. Vías de acción

a. Formar, capacitar y promover la retroalimentación colectiva sobre el conocimiento y las distintas corrientes feministas con mujeres, niñas, jóvenes y adultas, en el territorio de sus comunidades.
b. Crear, sistematizar y difundir las metodologías de los trabajos feministas.
c. Divulgar posicionamientos políticos feministas mediante actividades que nos visibilicen: asambleas, reuniones, marchas, movilizaciones, foros y debates públicos, entre otras.
d. Difundir nuestras actividades y posicionamientos en medios de información como radio, redes sociales virtuales, medios audiovisuales, con la idea crear espacios propios en los medios de comunicación masiva.
e. Reflexionar, investigar y actuar con ética feminista, así como difundir resultados por todos los medios.
f. Gestionar financiamiento internacional, nacional, local y autogestivo. Elaborar proyectos para su desarrollo colectivo, la autonomía económica y sostenibilidad del FFN.
g. Realizar contralorías ciudadanas feministas, para el cumplimiento de los objetivos de igualdad de género en la política pública y en los resultados del ejercicio de esos presupuestos públicos.
h. Reconocer las buenas prácticas en políticas públicas, así como la cultura institucional y comunitaria para la igualdad sustantiva.
i. Exhibir, denunciar, publicar los hechos y a las personas que contravienen con sus actos u omisiones, el ejercicio pleno de los derechos humanos de las mujeres, en todos los ciclos de su vida y circunstancias.
j. Articular con movimientos feministas internacionales para fortalecer al FFN y su incidencia en el ámbito global.
k. Reunir en el ámbito nacional a las integrantes por lo menos una vez al año y en el ámbito regional o local al menos dos veces al año.


7. Integrantes del FFN

Hacemos un llamado a todas las mujeres del país que se auto reconozcan como feministas comprometidas con los siguientes posicionamientos:

a) El ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, incluyendo el aborto.
b) La defensa del Estado laico.
c) La no-violencia.
d) La defensa y respeto de la libre orientación y preferencia sexual.
e) Los objetivos y principios del FFN.
f) La integración individual (aunque pertenezcan a alguna organización, institución o partido político).
g) Las acciones del FFN y que contribuyan al cumplimiento de sus objetivos a través de su integración formal.

8. CÓDIGO ÉTICO FEMINISTA

1. Ingreso
I) Para el ingreso de una nueva integrante, ésta deberá haber sido invitada y avalada por alguna integrante actual quien hará la función de inducción de qué es el FFN y que esté de acuerdo con los principios del FFN publicados en el documento base (este será proporcionado vía electrónica por la coordinación local o puede consultarse en las redes sociales del FFN).

II) En las entidades donde no hay responsables del FFN, será la comisión de prensa y difusión la que se encargará de dar seguimiento a su ingreso y en su caso inducción.
III) El seguimiento de las solicitudes de ingreso incluye el llenado de formato electrónico o físico, entrevista telefónica o en línea, referencias de otras OSC e indicar si pertenecen a alguna red y/o organización. Incluirá una carta de motivos, trayectoria de participación social, política y/o comunitaria, y si tienen documentos escritos.

2. Permanencia
Son integrantes del FFN quienes asumen los principios rectores y respetan los acuerdos de Interés colectivo, en su entidad y a nivel nacional.
La no permanencia en el FFN estará vinculada con Quién no se involucre de las actividades del FFN durante un año y quien contravenga los principios, objetivos y actividades del FFN y con incurrir en actos o situaciones en la que cualquier integrante utilice los recursos financieros, humanos, políticos, materiales del Frente Feminista Nacional para beneficio personal o de su grupo y que no lo haya consultado en la asamblea.

3. Simpatizantes
Como simpatizantes, las compañeras sólo podrán recibir información y firmar posturas colectivas, además de sumarse a las acciones e invitaciones abiertas.

4. Integración del frente:
I) Coordinación Nacional. Se integra por dos mujeres de cada comisión, considerando su antigüedad, compromiso manifiesto, su visibilidad como FFN, conocer de los antecedentes del FFN, y tener dos años de trabajo constante.
II) Coordinaciones estatales. Buscarán permanentemente desarrollar las rutas de articulación.
III) Comisiones de trabajo. Se integran por mujeres que asumen compromiso con las tareas acordadas y las realizan en tiempo y forma establecidos por la asamblea municipal, estatal y/o nacional.

5. Toma de decisiones.
Por comisiones se presentan las propuestas de trabajo a la asamblea, se analizan y se aprueban por consenso. En caso de controversia se argumentará hasta llegar a un acuerdo, tomando en cuenta el beneficio de la colectividad del FFN y sus principios rectores.
En casos de requerirse la toma de decisiones de carácter urgente, se dará voto de confianza a la Coordinación Nacional, en la medida de lo posible se consultará con las integrantes de las coordinaciones estatales. Misma situación en el ámbito de lo Estatal y municipal.

6. El manejo de los recursos financieros.
• Se elaborará un reglamento de administración, transparencia y rendición de cuentas de los recursos obtenidos a nombre del FFN y para el FFN.
• Mujeres y/o organizaciones integrantes tendrán que comunicar cuando pidan recursos a nombre del FFN y reportar cómo ejerce ese gasto en beneficio de FFN.
• Por asamblea se decidirá que organizaciones o personas bajen los recursos obtenidos a nombre del FFN en las negociaciones. La Coordinación Nacional hará acompañamiento de este proceso.
• Las organizaciones estatales o nacionales, también podrán conseguir recursos en convocatorias y concursos a nombre del FFN e informar, así como los resultados en beneficio del Frente.
• Las organizaciones y/o personas que obtengan recursos y los administren, contarán con el 10 % de los recursos para gastos de administración y o coordinación.

7. Vinculación con instituciones y organizaciones

Será de carácter vinculativo en pro de los derechos ciudadanos y de las mujeres de acuerdo a los objetivos y principios del FFN, sin fines partidistas.

• Comunicación interna y externa.
• Pronunciamientos políticos
• Vocería
• Qué hacer cuando hay divergencias o controversias. La comisión de ética y buen trato, hará un primer tratamiento del conflicto.

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